7 oct. 2009

la ciencia española no necesita tijeras


Me uno a a la iniciativa "la ciencia española no necesita tijeras". ¿Porqué?

Porque he conocido personas que, entre la diversidad de actitudes que existe en todas las áreas de la vida, poseen una honradez y limpieza hacia su trabajo, que te da vida al conocerla: su trabajo es la investigación.

Porque existe un reguero de nombres propios en parte perdido en la historia, compuesto por nombres de cualquier lengua, de cualquier año, que nos permiten hoy ver a los miopes, evitar la tuberculosis (a los afortunados), mejorar condiciones de vida, conocer riesgos, ver lo invisible, medir, tener conceptos y herramientas comunes y universales, y un sinfín de elementos de nuestra vida que consideramos ya sin importancia: todo partiendo de una actividad, la de la ciencia en cada uno de esos nombres.

Porque con lentitud, con errores, con mucha controversia, con límites, o con dificultades, al final del inicio de una hipótesis, puede acabar encontrándose una imagen o modelo válido para cualquiera, universalmente útil.

Porque gracias a ella, yo al menos comprendo mejor problemas y cuestiones que antes, ni siquiera podía ver, y me está enseñando a ser más abierto, más flexible, más humilde con los demás.

No es el único gasto necesario, pero dibuja el alcance de una sociedad.

Conocimiento es libertad, en demasiados aspectos. No me resulta extraña esta decisión, puesto que una sociedad con conocimiento se hace más difícil al engaño. Y España, mi país de nacimiento, continúa en la tradición, en la connivencia de un "pan para hoy, hambre para mañana": en el no romperse la cabeza.

Esto califica a quien decide este uso de los recursos (precisamente en un momento de ser claramente necesario reflexionar y aprender), como gestor público. Siento una decepción fría, sin sorpresa alguna, esperada, sin premonición.

Me alegraría mucho, si en diez años, o en veinte por dar más tiempo, el español común se viese obligado a ver que hay algo que abandonar porque es un cáncer: la farándula. Solo daña, y a todos.

6 comentarios:

leo dijo...

Qué cierto que sólo despejar la ignorancia puede llevarnos a ser libres. Me admiran esas personas que renuncian a hacer dinero por investigar. Creo que es posible que sean la "gran reserva de paciencia de occidente".
Que tengas buen fin de semana, querido Ref. Acuérdate de mí si vuelves a venir por Madrid.
Un beso.

Antonia Martínez dijo...

Es la pescadilla que se muerde la cola. Se intenta ahorrar no invirtiendo en I+D pero a la larga es una medida que nos sigue dejando como estamos. La investigación lleva a descubrimientos, los descubrimientos nos llevan a conseguir patentes para el país, y las patentes, lógicamente, a ganar dinero. Pero, claro, supone apretarse un poco el cinturón durante los primeros años y ese es un precio que la farándula no está dispuesta a pagar.

Hipatia dijo...

Amén!


Un beso Gugú

sallopilig ref dijo...

no me olvidaré, leo

no solo a ganar dinero, también permiten "seguir" viviendo (somos 7000 millones), saludos anthony

encantadora sorna, hipa

Morgenrot dijo...

Querido Sallopilig,

¡ Cuánto bueno me encuentro cuando por aquí paso !, además estás muy prolífico.

Ciertamente esta preocupación y dedicación dibuja a una sociedad.

Buen post.

Un fuerte beso

sallopilig ref dijo...

otro beso for you, morgen-heat