17 sept. 2009

encuentros y encuentros







Danzando unos días por el Sur, me permití el lujo de moverme con la mente a ras de suelo, fijando la atención en aspectos que nada tienen que ver con el verano, y encontrándome con personas que hacen de la vida una gozada: esto desde luego, con mucha diferencia, el mejor de todos los aspectos de una andanza. Azul; H., h., y J. una sorpresa el reencuentro que aumenta el afecto. Blancagena, he redescubierto el lenguaje.


Me encontré con con unos pequeños bichitos negros que viven bajo unos ventiladores que mueven el aire: creo haber oído que los llamaban toritos. Rara sensación, muy rara.

Un día se salieron del mar un montón de trocitos de almejas, caracoles y algas, se secaron al Viento y al Sol, e hicieron la pose.


Me encontré una tarde con unos señores tatuados con lápiz de labios, revoloteando sobre la sal, ¿quizás tomando tequila? Algunos ya estaban enamorados.

Conocí a unos valientes que se esconden entre los bosques, y aparecen cuando el tiempo da la salida a un ferry aéreo, que comienza aquí, y acaba allá, en África. Se van, más allá de las primeras brumas de Ceuta.

También me he encontrado, que a alguien se le cayeron por las costas las casas de monopoly, de todos los colores, y están desordenadas y desparramadas por miles.

Y me encontré una Grazalema de jaras, brezos, pinsapos y calizas, que esconde un pueblo blanco, limpio y amable.

Cuando volvía al hogar, al Norte, al frío, pude entrar a saludar a viejos conocidos nuestros, o lo que de ellos queda, porque están achacosos. No pudiendo entrar a los sedimentos donde duermen, Atapuerca da la oportunidad de encontrarse con nuestros abuelos, los que no conocieron el teléfono móvil: Homo antecessor. Es recomendable "dar la mano" a esta gente.

Y comprobé así, que España no necesita ministerios para investigar: unas pocas compañías privadas, y valientes de dos patas, se bastan para refrescar nuestra historia real. La de los antiguos moradores, que no propietarios.

Un saludo.

14 comentarios:

Dani González dijo...

buen ejercicio.
muy buena reflexión.

saludos

leo dijo...

¿Encontraste lo que buscabas?

La Rata Paleolítica dijo...

Se ve que lo has disfrutado se;or, y aprovechado.

Y a ver si dejais de darme envidia con las visitas a Atapuerca, leeeeee;es.

Un abrazo Fer.

Jes'us.

isobel dijo...

no lo puedo evitar, pero veo esa cosa de peluche diciendo leeeeeeeeñe, los viajes nunca son lineales, que lo sepas, besos

La Rata Paleolítica dijo...

Cosa de pelucheeeeeeeeee..?
arf, arf...
Mejor me voy a roer mi queso.
;o)

Luis Lópec dijo...

Espero que lo hayas pasado bien. Seguro. Saludos.

farregui dijo...

encontré, lo pasé, estoy, fui, vengo, ehhh... ouh.. gracias, gracias, alguien quiere un té o un café (o una copa de vino)?

Antonia Martínez dijo...

Yo quiero! Un café no que me pone nerviosa, lo del té me suena un tanto otoñal...
Mejor una copita de vino, o que sean dos, no, mejor tres, o bueno, ya que estás, deja la botella cerquita… Glup!

Hache dijo...

Por un momento creí que me llamabas "vieja" .. jajaja.

Sabía que tendríamos algo así a tu vuelta.

Bienvenido de vuelta.

La Rata Paleolítica dijo...

Releyendo otra vez, encuentro tantas cosas en tan poco espacio y tan bien descritas y clavadas, que es un placer leerlas de nuevo.

Podria ser con pastas, o lacitos?

La cosa de peluche...

Morgenrot dijo...

¡ Ay, que bien conozco yo esas tierras del sur !, buen canto le haces. Te fijaste en lo hermoso, pero el musgo cubre lo desechable.

Quizás a mí me pase lo mismo en el hermoso norte.

Besos fuertes,

sallopilig ref dijo...

Permiso. Hace tan poco tiempo que comencé a descubrir que los más pequeños rincones de nuestro mundo (los que no somo capaces de ver a simple vista) son toda una lección, es tan reciente y está tan fresco, que no me fijo en lo desechable casi.

Hago ejercicio de fijarme en lo que crece. Y es una ayuda como no hubiera imaginado jamás. Ahora empiezo a entender un pelín porqué nuestra cabeza necesita la ayuda de estos "rincones": porque parec ue puede entenderla.

Curioso mensaje el tuyo, Morgen. No estoy todavía en situación de esplayarme, pero vendrá, vendrá.

Saludos multiplicados.

La lata de las pasta hay que cerrarla, que se humedecen...

sallopilig ref dijo...

Fe de erratas, no "Fe de eraas"

1. somos, no "somo"
2. parece que, no "parec ue"
3. explayarme, no "esplayarme"
4. pastas, no "pasta".

(Uno que escribe dodddmido)

Hipatia dijo...

"Hago ejercicio de fijarme en lo que crece...", qué bonito, Shallop! Me encantan tus letras.
Vaya viajecito te has marcado; ¿a que no tiene desperdicio Atapuerca? Pues para dar un poco más la mano a nuestros abuelos te recomiendo el Parque de la Prehistoria del Valle de Teverga (Asturias); allí puedes intentar imaginar lo que pensaban; además, el paraje es alucinante, como todo lo que ofrece la tierra de Don Pelayo.
Gracias, amigo.
Un beso desde la Enter.