16 abr. 2009

hombre reencontrado

Tiembla y vibra mi pantera
¿de felicidad?
¿de rabia?
no, no, no,
de placer,
de agudo bienestar
de eso que llaman felicidad
siendo solo
que se sabe educada
por domadores certeros
que le acorralan
con vida.
Sus ojos ¡brillan!
Ya puede morir en un descuido,
no importaría ni mucho.

Y un día
se humanizará
y perderá con lágrimas
su terrible hambre de carne
su caza y su sueño.
¿Qué quiero yo descubrir en ella?:
¿quién fui
o quién no fui?
En esta red de preguntas
sin respuestas
están las apagadas verdades
la ciencia innata,
la vela no encendida
y la palabra no mencionada.

No querremos hundir los dedos del pié
en tan fría agua
que es sentida
antes
mucho antes
en opuesto lado:
en nuestra linda cabeza.

6 comentarios:

carmensabes dijo...

Reencontrarse en los lados más oscuros y en los más tiernos es algo que requiere tiempo y esfuerzo para aprender del viaje!!

Un placer...

isobel dijo...

uf

La Rata Paleolítica dijo...

reuf

ana de la robla dijo...

Te encuentres donde te encuentres, me apetece mandarte un beso primaveral y felino, queridísimo.

Luis Lópec dijo...

Preguntas sin respuestas que nos hacen recapacitar. Felicidades.

sallopilig ref dijo...

Perdones múltiples, no puedo parar mucho en internet...

Pero no puedo dejar de devolver un ¡hola! y un estrechamiento de manos. Espero que llegue.