23 feb. 2009

el corzo (Capreolus capreolus)








Salimos de nuestro entorno seguro, en busca de qué comer, y mira por donde, no encontramos el mismo punto por el cual hemos pasado. ¡Y nos cuesta volver a encontrarlo, para volver a la seguridad de la ocultación, del follaje, del bosque! Y pasamos mal rato, acabando cansados, nerviosos y estresados. Al final lo encontramos, ¡eureka! y nos disipamos de la vista y el peligro. Enhorabuena.

4 comentarios:

OnlyMary dijo...

Ohhhhh...
estaba despistado, no? es jovencito...y la madre??

Qué preciosidad...si llego a estar ahí ...



El siguiente sentimiento es el de siempre: no entenderé en mi vida cómo podemos seguir permitiendo la caza.
(Evito poner a continuación los adjetivos que se me ocurren en este momento, pensando en los cazadores)

Enhorabuena Gugu,

Hache dijo...

Y que no te aburres ...

De acuerdo, totalmente, con Onlymary .. y mira que a mí me cuesta poco soltar adjetivos de esos. Aggg..

PEGASA dijo...

ooooohhhh!!!! que bonitoooo, el pobre mío que despistao que va por mitad de un llano. Ayyyy!!!! menos mal que la veda está cerra....
Pero mira que suertudo eres, sales de paseo y da la casualidad que tienes cámara de fotos, bateria, hace un buen día y te encuentras con ese muñequito de carne y hueso

Dédalus dijo...

Qué oportunas las imágenes del corzo... y qué bonitos esos huéspedes en la torre del pueblo.
Te veo en un entorno estupendo, Fer. Encantado de que lo disfrutes.

Un abrazo.