14 ene. 2009

lo que no se puede ocultar

El fondo que permite el conjunto de todo cuanto se es, o la fibra que marca la pauta en cada persona, define como vive en conjunto, como se mueve: como fue, es y será. Poca variación sobre esa melodía permite, para bien o para mal. Así da como resultado en algunos casos personas que brillan. Este fondo se acaba viendo: como en la oscuridad, cualquier rayo no puede ocultarse siempre, y finalmente se desprende y atraviesa una distancia, y no oculta el origen de donde parte.

No podríamos ocultar siempre cómo somos. Por ello es tan recomendable no hacerlo. Sumemos a esto que habrá siempre quien tiene luz limpia, e ilumina. Es parte de los demás no romperla, mantenerla, cuidarla, y alimentarla. Son las únicas maletas que llevamos en toda la vida. Nunca se borran.

Ya digo yo, en este Universo, está en el aire la pregunta: ¿qué abunda más, lo bello o lo feo? O deberíamos decir ¿qué tiene más fuerza?

...los más minúsculos detalles cuentan.

6 comentarios:

Luis López-Cortés dijo...

Efectivamente. Son los más mínimos detalles los que cuentan. Lo importante es ser como somos y estar felices de serlo.
Saludos y que la luz siga brillando en tu interior.

Dédalus dijo...

Una estupenda reflexión, querido Fer. Me gusta ir desnudo, aunque sé que eso me hace más vulnerable. Es una apuesta por vivir tal cual, para la que no fui preparado; antes bien, se me quiso condicionar para lo contrario. Sin embargo, no deja de ser una opción, ¿verdad?

Un abrazo transparente y un hurra por las pequeñas cosas.

isobel dijo...

siempre digo que la belleza esta en los ojos del que mira, que lo que hay que cuidar es nuestra forma de mirar y eso... sí que somos nosotros, besos

Hache dijo...

Creo que no es sólo cuestión de brillar. Hay que tener la suerte de encontrar a quien sepa ver ese brillo.

Cuando pasa, pues suceden cosas tan chulas como esta.

Verdad?

;-)

Gracias.

OnlyMary dijo...

Pozzzzz zí.
Esas son las únicas maletas.


Saludos,
Gu
gu
:)

Morgenrot dijo...

Encantador e intimista este post.

Quizás uno se deba aceptar tal y como es, reforzando lo bueno que en nuestro interior hay. Todo se refleja en el exterior, y la impostura también.

Ahondar en la humanidad y en el afecto al prójimo.Puede ser el quid de muchas cuestiones.

Besos