3 oct. 2008

cartas de Julio César a su amigo...




(diario-carta de Julio César a su amigo Lucio Mamilio Turrino)
de la novela Los idus de Marzo (Thornton Wilder) 1948





(982) "sobre una posible abolición de todas las observancias religiosas"

" Anoche, mi noble amigo, hice algo que no había hecho desde hacía muchos años: escribí un edicto, lo volví a leer y lo hice pedazos. Me consentí una incertidumbre.

Estos últimos días he estado recibiendo absurdos informes sin precedentes de los desentrañadores de aves y los escuchadores de truenos. Por si era poco, los tribunales y el Senado han estado cerrados dos días porque un águila dejó caer algo no muy limpio en uno de sus vuelos sobre el Capitolio. Empecé a perder la paciencia. Me negué a dirigir el ritual de propiciación, a hacer la pantomima de la amedrentada autohumillación. Mi mujer e incluso mis criados me miraban de reojo. Cicerón se digno aconsejarme que cumpliese con las expectativas de la superstición popular.

Anoche me senté y escribí el edicto que abolía el colegio de Augures y declaraba que en adelante no existirían días que debieran considerarse nefastos. Lo escribí dando a mi pueblo las razones de tal acción. ¿Cuándo he sido más feliz? ¿Qué placeres son mayores que los de la honradez? Escribía y las constelaciones se deslizaban frente a mi ventana. Dispersé el Colegio de Vírgenes Vestales; casé a la hijas de nuestras casa principales y dieron hijos e hijas a Roma. Cerré las puertas de nuestros templos, de todos salvo los de Júpiter. Precipité a los dioses en el abismo de la ignorancia y temor del que habían salido y en ese semimundo traidor en que la fantasía inventa mentiras consoladoras. Y por fin llegó el momento en que aparté a un lado lo que había hecho y empecé a escribir de nuevo para proclamar que ni siquiera Júpiter había existido nunca, que l hombre estaba solo en un mundo donde no se oían más voces que la suya, un mundo amigo o enemigo en función de lo que él mismo determinaba que fuera.

Y después de releer lo que había escrito, lo destruí.
Lo destruí no por las razones que Cicerón esgrime, esto es, no porque la ausencia de una religión de Estado haría surgir supersticiones de forma clandestina y originaría prácticas aún más bajas (cosa que ya está sucediendo); no porque una medida tan extensa rompería el orden social y hundiría a las gentes en la desesperación y desaliento asemejándoles aun rebaño en una tormenta de nieve. En cierto orden de reformas, las dislocaciones causadas por el cambio social son casi tan grandes como las que produce una alteración total y drástica. No, no fueron las posibles repercusiones del cambio las que detuvieron mi mano y mi voluntad; fue algo en y de mí mismo."

8 comentarios:

OnlyMary dijo...

Gugu, eres la "milk" :)
Menudo texto...es para leer y releer...
felicidades por esta entrada.

Y de Until, qué te puedo decir que no sepas¿

Kisses

PEGASA dijo...

No tengo palabras, me has dejao muda, vamos hasta el gaznate se me ha secao. Pero de donde sacas estos tesorossss. Eres la caña Gugu, entrar en tu blog es como ir a un museo o una biblioteca o ir a un sitio que siempre sabes que te vas a sorprender. Un beso.

sallopilig ref dijo...

Es T. Wilder. Que finge textos confesos pero muy ricos. Menuda pluma! Espero que os guste. Dejaré algún otro tirón del libro, seguro. Eso tiene la Feria del Libro, que reencuentras algún libro valioso, para poder regalar.

Saludos.

Hipatia dijo...

Hola Gugu;
en primer lugar, darte las gracias por venir a visitarme a la nave. Es una lástima la falta de tiempo, tengo la impresión de que me estoy perdiendo cosas buenísimas en los blogs; desearía que los días tuviesen de 30 horas.
El texto es buenísimo; y presto especial atención a tu reseña, ya que este año he estudiado Roma. Está claro que la figura de Julio César marca profundamente.
¿Sabes? He conseguido descargar de Internet las Meditaciones de Marco Aurelio; todavía no las he leído por falta de tiempo, pero no deseo otra cosa que bucear en la personalidad de este pensador estoico. (Si te interesa te puedo mandar el archivo).
Este año he descubierto unos cuantos personajes históricos que me han dejado huella.
Gracias por acercarnos a uno de ellos.
Un abrazo desde la Enterprise.

sallopilig ref dijo...

Hola Hipatía. Te agradezco ENORMEMENTE lo que me dices. (Encantado si me dejas leer eso...).

Realmente hay muchos personajes de la Historia interesantes, que han pertenecido a una época
tan diferente en la visión de la vida, respecto de la nuestra.

24 horas. Tenemos 24 horas, y durmiendo las necesarias, el resto pueden dar de sí. ¡ Qué le vamos
a hacer ! Son nuestras condiciones. No hay otras. Un saludo.

Me alegro de que te haya sido útil la entrada.
Te advierto que es una novela ficticia, aún con conocimiento del autor, sobre la época. Ocurre como con
Stanislaw Lem, que una vez salido oficialmente del mundo de la ciencia en Rusia, escribió más cómodamente
sobre aquello que tenía en la cabeza, y con mucho sentido del humor, pero no sin una visión personal
práctica y muy humana.

Gracias. Saludos desde Ganímedes.

Por cierto, tu blog es encantador: transparente y cristalino.

ISOBEL dijo...

uf! si me dejas sin jupiter y sin fantasía, tendría que plantearme seriamente mi vida, y como sobrevivir al duro día a día, besos

ANA DE LA ROBLA dijo...

Ese pedazo de novelón... Qué bueno que lo hayas refrescado.
Imagino que habrás leído La Muerte de Virgilio, de Broch, pero por si acaso te la recomiendo.
Besos.

sallopilig ref dijo...

Gracias Ana. La muerte de Virgilio, "inlecto", o de otro modo, para autoregalo en el mes de Noviembre.

Gracias. Ya me has hecho un regalo.