26 jun. 2008

silencios y notas



El número baila loco, solitario y pequeño, ínfimo, entre hordas de cifras; la semilla vuela perdida en medio de olas de hierba alta batidas al viento, desencontrada de sus hermanas. Un matemática asombrosa, un cálculo invisible se entretiene en ello, y también encuentra lugar entre nosotros. Está, inmiscuido, entrometido sin permiso, en el delante y el detrás y el ahora, nos sigue inaudible toda nuestra vida. No dirige, pero trama, y su digamos ¿voz?, está desparramando una verdad larguísima, una historia de todos, capítulos y actos de un sinfín de hechos bien sabidos en común por todos, por todos malamente borrados en nuestras almas, inútilmente olvidados sin por ello dejar de verse porque ciegan, y oírse porque chillan. No sabemos qué hacer, no reconocemos nadie el suceso ya de cuerpo universal, giramos al oír nombre, sustantivo o verbo que lo roce, y sonreímos circunstanciales si alguien reclama la atención sobre ello. No quiero mencionarlo. Será más fácil hablar, entender y rectificar, si no mencionamos directamente el qué y el cuándo, facilitaremos obviar lo enorme callándolo como inexistente. ¿Será así el modo de sentirlo, de dolerlo, de mostrarle la cara que nunca le hemos mostrado? No lo sé, estoy asustado al pensar que una persona que hoy no sepa que es lo que no nombro, acabará encontrándolo antes de mil días, seguro, y otra lo habrá encontrado hoy, ya, ahora mismo. Todos lo vamos a ver.

Trabajar contra la natural inercia, ocultar lo que se muestra, enterrar lo que brota, elevar lo humano, y quemar nuestra natural necesidad del alma a ras de suelo, todos son descomunales torrentes de energía enviados en contra de la única forma que la vida tiene de ser. Parece que nos asusta ser alguien el primero en verlo, en reconocerlo, en parar, en invertir el rumbo, en dejar de desgastar nuestra fuerza en mantener esta costumbre, de dar vida de locura a unos que tienen un enorme hueco dentro, con el desgaste de la locura de todos los otros. No hay forma de evitar que la mirada se pose o siga nada sin ver algo de todo ello, solo el engaño, del que somos maestros, hábiles creadores, y dóciles consumidores. Chopin no entendería qué hacer ante la hoja de pentagramas, pediría auxilio, soñaría haber nacido en la fecha en que tuvo suerte de nacer. Hoy, moriría sin música, atento a cualquier signo que le explicase porqué motivo no podría componer. Las palabras, y detrás los pensamientos, y detrás los sentimientos, y con ellos marcas, huellas, rastros, están chillando juntas, reuniendo lo dicho por uno a uno, todos o casi todos: y se ve el sentimiento personal y el silencio general, el acuerdo cansado para lo permitido hablar y la educación e inteligencia para huir de lo temido.

Me resulta de agradecer, que a cada persona a la que trato, a la que pido sin palabras, enseñándome como soy, que se desfogue sin miedo, que oculte lo que quiera y que entreabra lo que le parezca, siempre, siempre, algo enseña. Y entre todos, a diminutas pinceladas, con la gratuita sinceridad de cada mano, sin haber tocado un pincel, ni haber elegido un color, un fondo, ni una sola palabra, me encuentro con todas estas, que así casan de momento, así me están diciendo como estamos. Está lleno de silencios en unos, pero palabras de otros.

7 comentarios:

ISOBEL dijo...

esto tiene tantos matices, que hay que leer con tiempo, pues en este momento... encuentro tantas lecturas, besos

Magia dijo...

Una cosa es lo que somos, otra lo que mostramos, otra como es interpretado, otra como pensamos que lo interpretan y otra como se podría interpretar...se pierde tanto en el camino!

sallopilig ref dijo...

Matizaremos, besos.

Me has dejado "planao", Magia. Me alegro de oírte.

El Rincón del Relax *Beatriz* dijo...

Cuanto amor tienes dentro de ti.. cuantos hermosos sentimientos que afloran con tus palabras. Un saludable abrazo!

OnlyMary dijo...

Ya puedo volver a leerte, Sallo, y descansada.
Las fotos irán poco a poco,je
Leeré esto otra vez, con más calma.
Un beso

Fran dijo...

mmmm...lo que no nombras...�ser� lo que cada uno al leer estas l�neas tenga como el mal de la humanidad? �El ego�smo, la esquilmaci�n de los recursos, el da�o a la naturaleza, el ritmo loco ...? no s�.

sallopilig ref dijo...

Cada cual extraiga lo que le parezca oportuno. Bastante de todo ello.