2 abr. 2008

lo que se hace sin esfuerzo


Bueno, este momento de la noche me lo pide, ahora puedo soltar una disipación mental. No es fácil, mientras oigo en el exterior un pico picapinos, que trabaja frenético, alarih mi perra me aplasta el pié con la mandíbula, y mimi la gata se me duerme casi en el teclado. Pero bueno, nos hemos adaptado mutuamente.

Hoy he corrido a la ciudad, con tiempo justo, para acompañar a una persona, y la ciudad seguía con su insípido ritmo de tráfico. El día ha pasado suave, pero conforme llegaba la noche, me daba cuenta de que algo me rondaba la cabeza, y me hacía sonreír. Es una sensación, que cuesta conseguir. Aparece tras períodos de esfuerzo, tras etapas intensas en las que pones en juego todo tipo de recursos, te lanzas, con alguna intención, el corazón te dice que sigas, que no pares, que no escuches ninguna de las voces que te aconsejan detenerte o abandonar algo. Tú sabes que cuanto haces y quieres, coincide con algo dentro de ti, encaja como llave en una cerradura, pruebas y resulta que descubres que es exactamente lo que pensabas e intuías. Y digo que te sonríes, porque me hace sonreír el pensar que, hay cosas en esta vida, que no cuestan esfuerzo, te descubres imparable, sin cansancio, sin temblor, así es lo que valen. Mientras por otro lado, hay tantas que no suponen tanto esfuerzo, pero nos desgastan, nos duele el alma seguir tras ellas.

Con esta tontería me estaba sonriendo, por tener cosas que piden mucho, pero cuesta poco hacerlas. No quiero chulear, lo digo tan sinceramente como que me sonrío, y a cada nuevo paso, más fuerza tengo. Esto lo llamo fortuna. Nunca hubiera imaginado en mi vida, que me iba a encontrar ante situaciones ciegas, toreando con una sonrisa en la boca. ¿Se puede imaginar que es lo que le mueve a uno así? Ya he adivinado qué. Aseguro que se va enteramente bien por la vida, sin mentiras, con uno mismo.

2 comentarios:

Luis López-Cortés dijo...

Por lo que dices me parece que vas por el buen camino. Enhorabuena y adelante.

sallopilig ref dijo...

Por supuesto es imprescindible separar los intereses propios de los ajenos. No hay romanticismo en ello. Un camino sencillo es un camino transitable. Así que no lo embarremos con los deseos personales, cuando no hay sitio para ellos. Así de fácil.