1 abr. 2008

respuestas, no solo para el blog



La atención a la salud no puede ser un camino estricto y frío como adquirir una entrada al cine. Comporta comunicación entre profesionales y ciudadanos, y la presencia de esta comunicación, sencilla, clara y concisa, quizás lo sea todo en la búsqueda del éxito, con el menor coste (de todo tipo) posible, especialmente en salud mental, cuando los recursos en tiempo, medios y personal son escasos frente a las necesidades.

Como es de esperar, desde el momento en que uno acude y se comporta correctamente, con educación, dando los pasos ordenadamente, registrando cuanto haces oficialmente, hablando, y dirigiéndote a las cabezas que dirigen un servicio público, se abren las puertas, y las personas reaccionan. Sin embargo, debo añadir que yo tengo en cuenta siempre algo, que no es obligado aunque sí recomendable, la disposición que pueden presentar las personas a la atención a los demás.

Así que, chapeau por la profesionalidad, tacto y sensibilidad que han mostrado hoy quienes se encuentran obligados a prestar servicio y atención: efectivamente, "se pescan más moscas con miel, que con hiel". Un bravo por el Departamento de Atención al Paciente, por el Departamento Jurídico, y especialmente por la Jefa de Atención al Paciente, María. "Inclino la cabeza" y "levanto el pulgar". ¿Vemos cómo sí que hay personas siempre, a la altura de las circunstancias, de su puesto? Estas personas, cubren y desempañan con mucho, el hueco que provocan otras, bien por falta de preparación, medios o actitud personal.

Siempre, siempre, es preciso huir de la ignorancia, saber reconocer cualquier matiz, maquillaje, adorno o perfume que disfraza la ignorancia. Admitir, aceptar o saborear el cómodo placer de la ignorancia, no es más que la pérdida directa de tiempo de nuestra vida, o de la de quienes vemos a nuestro alrededor.

Yo acudo siempre en busca de conocer lo que sea posible conocer, y huyo de la ignorancia. ¿Y tú?

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