14 abr. 2008

¿qué harías tú?

Hará unos días que mantuve una conversación con una mujer, que se encontraba sentada otro día más en su trabajo, viendo pasar delante de sus ojos una más de muchas historias personales. Demasiado sabíamos ambos que en nuestra conversación hablábamos de algo capaz de arrastrar toda la vida de una persona como arrastra la mar brava cuanto encuentra en su camino. Su cara se quedaba como la de todos, alerta, seria, calculando lo que le llegaba a sus manos. Y como otros, como muchos, como hasta ahora todos, como veo que siempre se pregunta (y eso es lo que me duele, porque se convierte finalmente en "cultura"), como es normal que ocurra (¿y porqué normal?), como parece razonable, como era de esperar, hizo la pregunta: ¿y estás dispuesto a estar si es necesario? (casi esperando el no).
- Claro que sí, es necesario. Después viene la sutil comprobación: ¿quizás esperes algo ... a cambio?
- No, no hay espacio para eso. Y continuamos con: ¿Sabes que es muy difícil, y puede resultar duro?
- Tú lo harías por tu hijo?. Respuesta cortada: Quizás sea un sentimiento diferente... y con una sonrisa, no hicieron falta más preguntas.

En los próximos tiempos, voy a intentar resolver otras: ¿qué se puede hablar?, ¿de qué es conveniente tener atención? ¿qué y quién merece atención? ¿qué puedo apreciar y necesitar, que no los demás?

Lo veo, lo veo venir, de aquí a un tiempo, acabo misionero sin remedio. Esto no lo hubiese evitado ni la que me trajo al mundo. Se me caen las dudas como si fuesen ropas viejas. Y no me voy callar por nada, ¿porqué?.

4 comentarios:

ISOBEL dijo...

En los próximos tiempos, voy a intentar resolver otras: ¿qué se puede hablar?, ¿de qué es conveniente tener atención? ¿qué y quién merece atención? ¿qué puedo apreciar y necesitar, que no los demás?. Si consigues resolverlas por favor, no dejes de contarmelas, besos

sallopilig ref dijo...

Lo haré. Rota la cáscara, no sé si saldrá dinosaurio o pollito del huevo, pero saldrá. No me voy a perder el placer de dar pasos adelante. Besos.

Magia dijo...

Qué complicado ponerse en la piel de otro, sobre todo cuando es únicamente uno solo el que conoce cada ínfimo detalle de la situación, incluso una misma situación en diferentes etapas de una misma vida se vivirá de forma distinta....Yo ya no le doy más vueltas, es tan simple como hacer lo que a uno le dicte el corazón o la conciencia, incluso sabiendo que si fuera a la inversa no se obtendrían las mismas respuestas.

sallopilig ref dijo...

Sin miedo, eso pienso yo. Se te queda una felicidad de actuar desde lo que dicta el corazón... Un saludo, Magia.