11 abr. 2008

pequeñas preguntas, grandes decisiones


El equilibrio natural que requiere darse en la vida para que esta sea aceptable para cada uno de nosotros, comprende más o menos, un flujo similar entre lo que entra y lo que sale, lo que se da y lo que se recibe, contando las fugas. Nadie podría vivir si no existiera ese equilibrio inestable.

Entre todas las posibles situaciones, algunas están irremediablemente abocadas a su final, aquellas en las que se da la paradoja dentro del desequilibrio: lo imposible, que recibir todo parezca recibir nada. Ese es un punto final.

Pequeñas preguntas tienen respuestas que se toman en silencio, se conservan en secreto, se entierran y se olvidan: pero lo que borran, desgraciadamente, lo saca a la luz el futuro: por eso son grandes decisiones. Soy de los que siento enormemente tomarlas, cuando sé sus consecuencias. ¿Cuántas oportunidades hay que dar, las recibidas, sí?

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