11 abr. 2008

educación versus ignorancia: tenía que pasar

Podrá parecer excesivo el título del post. No, se explica.

En la relación entre el ciudadano y las instituciones, el que vive a pie y la mole burocrática de servicios que nos sirve en la medida en que puede, hay de todo: buenos y malos resultados. Los buenos resultados no se consiguen sin corregir los errores. Soy persona razonable: comienzo siempre por informarme, escuchar, aceptar información profesional, no dar crédito a pábulos, valorar con tiempo (imprescindible) y calma cuanto se deba decidir, más aún si es importante. Sé que es difícil la atención pública, no podemos exigir milagros ni perfecciones: solo podemos pedir que se trabaje.
Este post tiene lógica continuación con los posts anteriores "nuevas respuestas" y "respuestas, no solo para el blog", tiene su raíz en dos meses y medio de esfuerzo, inútil por unas vías, útil por otras.

Ante las dificultades, provenientes de la parsimonia, el silencio, el endiosamiento, la "gloriosa sabiduría inaccesible" de algunos miembros de la Sanidad, que nos pretenden hacer sentir imbéciles al resto de los mortales, nada como el conocimiento, la transparencia, la profesionalidad, la sencillez y la falta de ocultismo profesional que muestran muchos otros, igualmente profesionales sanitarios, que responden. Así que considero educativo mostrar que hay que abandonar la ignorancia propia (la de aceptar el silencio administrativo), y seguir adelante con lo que dicta la razón y el sentido común, propio y de quienes nos asesoran. Porque con el silencio de otros, ni al infierno.
Prometí noticias, y las hay. Los profesionales responden, y bien, en su justa medida. Mi enhorabuena personal y gratitud de mi parte. Para la Dra. X. Gracias por estar donde hay que estar.
(y seguimos adelante. claro está)

No hay comentarios: