31 mar. 2008

palabras, no solo para el blog

No todos los días los tenemos igual. Algunos días, escuchamos contestaciones en las que se muestra la actitud, la postura, de quienes tienen responsabilidad, están al frente, al cargo, y dejan ver en sus palabras, nuevamente, la respuesta que ocultamente da esta sociedad a los temas que "se pueden evacuar" por la puerta de atrás, porque se ha dejado una puerta atrás.

No es ni ira, ni furia, ni mala leche, ni rabia lo que siento ahora. No soy visceral ni agresivo, pero cuando obtengo ideas fundamentales claras (el sentido común ayuda a saberlo: las que son ciertas y útiles para cualquiera, no solo para mí o para tres o cuatro) no tengo duda en defenderlas y ponerlas en práctica. Ahora siento claramente una vez más, lo que habrán sentido quienes tantas veces se han encontrado con estas respuestas de la categoría cultural-profesional "tíralo por ahí detrás que no molesta": mi lejanía de estas posturas es día tras día, año tras año, más amplia, en distancia y en profundidad, porque no está creada por la falta de comunicación, o porque esté fuera de las posibilidads profesionales del sector médico (no les convirtamos en dioses que todo lo deben poder resolver): lo está por el egoísmo tan severo, por la comodidad tan descarada, por la falta de honradez, de principios con la que conviven con su puesto algunas personas, con la sutileza corporativa con que se tira el testigo al siguiente del escalafón-planta, aquí, donde se puede uno sentar en el sillón profesional de por vida, sin que siempre se haya merecido realmente.

Pues mi actitud y mi contestación está clara: seguiré insistiendo hasta conseguir lo necesario, de la mano de quienes deben realizar su trabajo; posteriormente se lo explicaré de viva voz a quienes han dado la vuelta a su cabeza; y para terminar, donde y cuando sea oportuno, lo explicaré públicamente, pues saber estas cosas es muy educativo, y facilita que la gente salga del desconocimiento sobre qué sí y qué no se puede lograr trabajando en asistencia médica.
Cuando el culo que duele es el del hijo del profesional, no hay límites, ¿verdad?

Y sabiendo que sigue habiendo personas íntegras con su profesión, que me han enseñado, que se han volcado en darme y formarme, no hay dudas. Valiente futuro hay aquí, mirándonos el ombligo, dándonos palmas unos a otros, contándonos cómo nos fueron las vacaciones...

Al señor Severo Ochoa, le renovaban el contrato año tras año en los EE.UU. De ahí los resultados.

Como tengo la costumbre de acabar las cosas en las que creo, en su día habrá resultados.

4 comentarios:

Magia dijo...

Yo del sector médico no voy a hablar hablar pq particularizaría y eso no sería justo, pero saliendo de este sector y yéndome a cualquiera, es siempre igual , hay personas que ponen interés en lo que hacen implicándose hasta límites insospechados y personas especializadas en echar balones fuera....espero que el tipo de personas que abundan sean las primeras

sallopilig ref dijo...

Lo sé. Gracias por tu comentario. Tratándose de salud, yo no cejo nunca, y sigo hasta mis límites, que los tengo, pero nunca hasta los que "ponen" los demás.

En cualquier caso, si uno actúa registrando oficialmente cada paso que da.... es milagroso como se "activa" todo el mundo a tu paso.

Todo esto, tenía que soltarlo.
Un saludo, magia.

Magia dijo...

Tratándose de salud yo tampoco cedería..espero estés bien.

sallopilig ref dijo...

Gracias magia, estoy bien. Es otra persona la que me preocupa. Pero no cejo, no. Que no te preocupe. Es tremendamente imposible desanimarme cuando es necesario estar seguro, me preocupo de estar seguro, y pago gustoso siempre el precio de lograr estar seguro.
En ocasiones se puede y esta es una de ellas. Ahora voy a actuar yo, con varias cosas que hace falta llevar encima: firmeza, sentido común, sentimientos, cara seria ente el personal, una sonriza, educación... un poco de todo, según para quién.

Gracias nuevamente.