29 mar. 2008

los padres

Me han hecho recordar algunas de las cosas que hacen los Padres con Mayúscula con sus hijos. En mi caso, conservamos al padre (la madre murió, sin merecerlo, dura e "injustamente" hace años, ), que se encontraba preocupado, a sus ochenta y tantos, por mí. Bondad.

Aquí está el detalle. Cuando éramos chiquitos, la Navidad suponía que un sábado, a una hora de la tarde, antes de oscurecer, y sin que nos viese nadie, nos llevaba al monte a coger un pino que debería llegar hasta el techo, y nos necesitaba para que le ayudásemos a envolverlo en una manta vieja, anudarlo con cuerda, meterlo al coche, y traerlo a casa. Así lo vivíamos, trepidantemente, no hay libro ni teatro que pudiera superar la imaginación, la sensación, el sentimiento de libertad, complicidad y nocturnidad que nos entregaba. Eso es conectar, y sin perder la realidad. Haciendo sentir.

Luego debíamos preparar durante una semana las 120 luces, bien asentadas en las ramas, ocultando los cables bien: una responsabilidad. De nuevo viviendo una bonita complicidad.

He escuchado otras aventuras de otros padres. Y tanto: oigo a mis amigos preocupados por la escuela de hoy.
Pues ahí tienen los hoy padres lo que funciona, la complicidad, sentir juntos. Pero por favor, no corten un pino.

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