19 mar. 2008

El hombre que no controló su seducción (44 cuentos)



El hombre que no controló su seducción.


fot. Bob Rowen


Mr Greg Patterson. Commerce Management Director de Pyers & Hober Consultants.
Conferencia. Sesión 3. Master mixto: Marketing y Coaching. Universidad de Lyon. 3 de Febrero de 2005.


“Como ejemplo de las prácticas que no deben seguir Vds., ahora que van a salir al mundo profesional, les pondré el ejemplo de un ejecutivo que conocí en Francia, en la sede de una empresa con la que manteníamos por aquel entonces continuo contacto, como asesores, y de la cual era yo su referencia directa, pues fui quien les aconsejaba en la apertura de nuevos mercados.

Philipe Auboun era un comercial de la empresa Margot & Frêres - Art et Creation, una agencia artística con una plantilla consolidada, formada por dos creativos (en áreas independientes, créanme, solo así es posible que convivan los creativos), tres administrativos, cinco comerciales, la gerente (Margot Desyeux) y dos directivos dedicados a la gestión de cuentas grandes y pequeñas. Margot & Frêres, disponía de una excelente imagen entre sus clientes, siendo considerada una de las cincuenta agencias artísticas más exitosas de Francia. Poseían clientes en Italia, Alemania, Bélgica y Holanda. Con una facturación muy importante, y unas oficinas modernas, actualizadas, localizadas a noventa kilómetros de París, tenía un futuro asegurado.

Philipe entró en Margot & Frêres, con un currículum mediano para lo esperado en la empresa. Pero con una condición humana poco frecuente: la seducción. En su caso, la seducción llevada a la categoría de arte, de herramienta, de cualidad, de poder, de magia, de... vudú.

Dominaba su mirada, sus palabras, sus silencios, sus movimientos en cualquier situación, magnetizaba a quienes le miraban por la espalda, de lado, quienes le estuviesen hablando, quien le entrevistase, quien le escuchase hablar. Seducía con sus carácter, su strange feeling, manteniendo alerta, excitado, a todo aquel que le hubiese visto u oído unas horas antes. O unos días antes. O unos meses antes. Sobrenatural. Pero no, no era sobrenatural su poder. Era humano, y muy humano, aun cuando no sea fácil encontrar o comprender o descubrir de donde procedía ese poder.

Y les voy a hacer partícipes de cuanto ví en el período de seis meses durante los cuales asesoré a la empresa. En este período, Philipe Auboun se hizo con la tarea de aumentar los clientes en el norte de Francia, y lo hizo.

Entró en más de setenta y tres estudios de arte, estudios fotográficos, publicitarios, salas de arte, agencias de comunicación, revistas de gran tirada, con su traje y sus modales deliciosos. Habló con las secretarias, gerentes, técnicos, creativos, artistas, en general... con todo aquel que se le ponía por delante con un par de oídos, ojos, y con una vida propia.

Philipe no vendió, no ofreció, no negoció: sedujo y encadenó a todas y a cada una de esta personas en los proyectos que les presentó. Absorbió la atención de todos ellos en el plazo de seis meses, orientó las inquietudes, los intereses, el ánimo, las ilusiones, la visión de la vida de todos estos profesionales, de forma que Margot & Frêres se encontró con un volumen de negocio entrante, una diversidad de ideas y trabajos pendientes, una originalidad tan apabullante, que ni con la ayuda de las agencias de Francia, podrían haber desarrollado en el plazo de dos años.

Este efecto de seducción masiva, tuvo sus consecuencias en el mercado: estas escuelas de arte, salas, gabinetes... dejaron colgados los trabajos en curso enfocando su atención en los proyectos de Philipe, quedando así en el aire un monto económico de trabajo artístico en Francia, que provocó el colapso de las revistas del mundo de la mujer, el desierto en las subastas de arte por falta de material fresco.

También reseñaré que la explosión de trabajo en los sectores que involucró Philipe, logró dejar en el aire a ciento setenta empresas proveedoras que atendían a estos seducidos, y que vieron como se hundía su trabajo, conforme se hundían los pedidos, conforme se hundían las ilusiones, conforme Philipe desapareció de Margot & Frêres, porque había perdido el interés por el trabajo en esa empresa que no le entendía. De este modo, en medio año, el sector artístico en Francia se vió ennegrecido por un nubarrón de mutuos reproches, de gente desconsolada, de cierres y suspensiones de pagos. Las tres grandes empresas que proveían mayoritariamente al sector, vieron incrédulos el descenso del precio de sus acciones en la Bolsa, desde un 23% de Bênot & Bênot, hasta el 18% de PaiCou (Paint & Couleurs).

El descalabro generado por una cualidad tal, no es bueno para nadie. Midan bien Vds. su trabajo, pero no lancen al abismo a sus clientes, porque no les perdonarán jamás. Muchas gracias. Espero que les haya sido de utilidad mi aportación al curso."

© lajoyadelnilo, 2008



No hay comentarios: